NASA: 60 años enseñándonos a ver más allá

¡Recuerdos de la visita!

Carolina Reyes
por Carolina Reyes
2 minuto(s) de lectura

Categorías

  • actividades

Etiquetas

  • helloruby

En casa somos amantes de la ciencia y especialmente del espacio, por eso, este mes octubre de 2018 por la conmemoración del sexagésimo aniversario de la NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio [de los EEUU]) quiero compartir una experiencia muy enriquecedora con la que cerramos el verano con broche oro.

El Complejo de Comunicación con el Espacio Profundo de Madrid MDSCC (por sus siglas en inglés Madrid Deep Space Communication Complex), es uno de los 3 centros en el planeta, que utiliza la NASA para coordinar la comunicación de las misiones espaciales y para nuestra suerte se encuentra en Madrid, específicamente en Robledo de Chavela, un lugar que cumple con los requisitos necesarios para convertirse en la única estación espacial de la NASA en Europa.

Si eso no es suficiente para despertaros el gusanillo de la curiosidad, os cuento que este complejo es de gran importancia para la exploración del espacio ya que junto a los otros dos complejos que lo complementan, ubicados en Goldstone (EEUU) y en Canberra (Australia), la Tierra está siempre comunicada con los satélites, naves y vehículos de las misiones espaciales debido a que estos complejos se encuentran ubicados estratégicamente para enviar y recibir mensajes al espacio dependiendo del movimiento de rotación de la Tierra.

right-aligned-image

El complejo está abierto al público de lunes a domingo, a excepción de feriados y algunos días que utilizan para hacer entrenamientos y “asuntos espaciales” ;-P de modo que aprovechamos un domingo de septiembre que nos apetecía pasear y que hacía buen tiempo para conocer este fascinante lugar.

Nada más llegar, además de disfrutar de un entorno privilegiado, se pueden apreciar las enormes antenas que se encargan del seguimiento de las misiones espaciales. Sorprenden por el tamaño que tienen y por la belleza ingenieril que poseen.

Ya dentro del edificio, nos encontramos con un museo pequeño pero lleno de historia que, con sus objetos de exposición, nos transporta a esas aventuras espaciales de las que tanto hemos leído y escuchado. Desde los inicios de la Carrera Espacial, hasta la Juno, pasando por la fascinante Estación Internacional, entre muchas otras.

center-aligned-image

El centro posee un montón de objetos y maquetas referentes a la exploración espacial. Destaca entre ellos un verdadero traje de astronauta con el que podéis haceros una foto e imaginar que sois Neil Armstrong. El museo es también interactivo. Cuenta con juegos educativos en los que niños y adultos aprenden mientras juegan completando misiones espaciales (de los cuales gusi y yo hemos tomado algunas ideas para programar algún juego). Destacaría también una pantalla que nos muestra en tiempo real qué antenas están funcionando, en comunicación directa con el espacio profundo… ¡una pasada!

Pero la joya de la corona es, sin duda, una piedra lunar exhibida en un cubo de cristal. Saber que tenemos un pedacito de luna en la Tierra, además tan cerca nuestro, nos hace sentir como exploradores, un poco más cerca del espacio exterior.

center-aligned-image

Aprovechemos que lo tenemos tan cerca y conozcamos más a fondo la historia detrás de la NASA y del trabajo tan importante que hace. Es un verdadero privilegio tener un lugar con tanta importancia histórica y científica a nuestro alcance. Hoy en día que tenemos tantos estímulos que roban nuestra atención es importante visitar lugares como éste para recordarnos a dónde hemos llegado gracias a la ciencia y hasta dónde podemos llegar si la humanidad se lo propone.

60 años… ¡y contando!

center-aligned-image